Viajeros
Historias de viajes
Para mantenerte informado, ingresa tu mail:

     
 
 
Suivre Caserita.com sur Twitter
 
   
Caserita.com sur Facebook
   
El Salar du Uyuni, un desierto extraordinario
     
 

Doce mil kilómetros cuadrados hacen del más extenso desierto de sal del planeta, el único atractivo natural que puede verse desde el espacio. El Salar de Uyuni se extiende como una enorme llanura total plana y blanca. A 3.650 metros de altura (m.s.n.m.) es utilizado para la calibración de satélites, por ser un terreno de colosales dimensiones totalmente plano y blanco de alto porcentaje de superficie lisa y alta reflectividad.

Las distancias más largas del este al oeste son unos 250 km y del norte al sur unos 150 km en las cuales no hay ningún punto de orientación. Ubicado en el Departamento de Potosí, Bolivia, el área que hoy ocupa este desierto, estaba cubierta hace 40.000 años por el Lago Ballivián.

En el salar se experimenta un silencio indescriptible. Un sentimiento de soledad y aislamiento profundo y sin dirección. Un infinito sobrecogimiento se presenta por la grandeza del inmaculado y extenso blanco del salar. Y una sensación de libertad plena y perturbante desorientación invade el espíritu. Es por eso entre muchas otras cosas que las guías de turismo de casi todo el mundo incluyen a este majestuoso y misterioso paraje del Altiplano.

El salar de Uyuni no solo es el salar más grande del mundo, sino que guarda reservas importantes de minerales. El salar es considerado como la mayor reserva de litio del planeta del que se calcula cuenta con 140 millones de toneladas. Además contiene boro, potasio, magnesio, carbonatos y sulfatos de sodio.


Un atractivo turístico más que impresionante por lo anteriormente mencionado, se convierte en guardería cada noviembre cuando jóvenes flamencos son criados en las aguas de sus lagunas importantes. Con su color rosa habitual, son comunes visitantes de la laguna colorada, que adquiere su nombre por el color rojizo de sus aguas debido a sedimentos y algas de esa coloración

Varias islas y lagunas salpican de distintas impresiones y coloraciones este fantástico paisaje. Así, la Isla del Pescado, al centro mismo del salar es un espectáculo por los bosques de cactus que suman interés al ya increíble paisaje. Las lagunas, tanto la colorada como la verde o la laguna Cañapa de un intenso azul que pintan de colores ese blanco majestuoso y donde las bandadas de flamencos dan movimiento a este, de otra manera, estático cuadro.

Hacia el sur, volcanes activos predominan en el paisaje, como el volcán Ollagüe, a través del
 valle de Chiguana. De la cima del volcán brotan vapores sulfurosos que también están presentes en los sulfatares cercanos al geiser “Sol de Mañana”. Una verdadera visión del infierno son los pequeños cráteres de los alrededores de este geiser de donde vapores blancos brotan de manera casi dramática y el olor a azufre hace más difícil la tarea de respirar. Sin embargo, cerca de esta visión infernal se encuentra el salar de Chalviri, con su gran laguna llena de flamencos, y a la orilla del camino, una terma natural cuyas aguas calientes son lo indicado para recompensar el duro viaje.

Divagar en la larga travesía que presenta el salar de Uyuni puede ser una experiencia surrealista. El punto en el que el sueño y la realidad conviven y se alimentan la una de la otra son las vivas imágenes de la Pampa de Siloi, una llanura desierta, infinita y solitaria donde no existe vegetación o vida animal. Y donde solo es posible explicar el mundo de fantasía creado por el viento en las rocas volcánicas y la variedad de colores en los cerros nevados a través de una mente artística. El “árbol de piedra”, o los distintos animales y caras esculpidos por este hábil artesano son parte del escenario de las “rocas de Salvador Dalí” a quien hacen referencia en honor al maestro del surrealismo.

La luz reflejada por el blanco paisaje hace para la fotografía un verdadero paraíso. Tanto en los atractivos del mismo salar como en los del pueblo de Uyuni.

Un hotel de sal (construido de bloques de sal) se yergue como desafiante obra arquitectónica ante la inmensidad del salar. El hotel Luna Salada,  se encuentra ubicado en Colchani, a 30 min. De la población de Uyuni. Todo en este hotel se encuentra hecho en bloques de sal, desde el edificio mismo como las sillas, mesas, camas, etc. Los techos de vigas vistas y paja proponen un estilo rústico que combina con la madera no trabajada de puertas y ventanas.

Otro atractivo de la población de Uyuni se encuentra en el cementerio de trenes. Poco conocido por el turista común, este museo de maquinarias ferroviarias antiguas abre la puerta al pasado de la población de Uyuni cuando el auge de la minería apuró la llegada de estas máquinas. Ahora nos dejan el recuerdo de una fiebre furtiva que forma parte del desván de nuestra historia.

Perder la noción entre estar despierto, vivo, muerto o dormido, es fácil en un lugar como el salar de Uyuni. Una experiencia redentora, auto - explicativa, contemplativa y profundamente personal de la que nadie debería privarse. 

 
   
 

Artículos relacionados

 
     
 
 Salar de Uyuni & Sud Lípez
Algunos instantes en Sur Lípez y el Salar de Uyuni. Ascensión del Uturuncu (a 6080 metros de altura, el punto más alto del...
Leer  
 
 
   
 

Comentarios - Dejar un comentario

 
     
 

Para dejar un comentario sobre este articulo,
haga clic aqu
 
 
     
     
     
Visite nuestra tienda de artesanía boliviana www.caserita.com
 
Participe redactando, compartiendo sus fotos, opiniones y experiencias en Bolivia.
Contáctenos
Poncho andino - Lana de Alpaca
 
77.00
 
   
Jersey de cuello alto y cierre - Lana de Alpaca
 
59.00
 
   
     
Caserita.infoContacto
© Caserita Handicraft SRL